Índice de Desarrollo TIC para México y Brecha Digital

Ciudad de México.- La brecha digital es una de las preocupaciones contemporáneas más relevantes ya que, conforme las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) evolucionan y se expanden, existen quienes, al no tener acceso a estas, quedan rezagados de los beneficios sociales y económicos que generan, señala en su análisis Paulina Alejandra Castañeda Hernández, de The Social Intelligence Unit, SIU.

Con el objetivo de medir la brecha digital, se compara el desarrollo de las TIC entre los países bajo la metodología de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo que desarrolló el Índice del Desarrollo de las TIC (IDT) en 2009.

El objetivo de este artículo es actualizar la propuesta de adaptación del Índice de Desarrollo TIC para México (IDTMex) hecha por Thirión y Valle (2017)[1] para esclarecer el panorama sobre la brecha digital al interior del país.

Evolución del uso de las TIC

El sector de telecomunicaciones en México es de los más dinámicos de la economía. Datos de The Competitive Intelligence Unit (The CIU) revelan que, en 2019, la tasa de crecimiento de las inversiones en telecomunicaciones fue de 26.2%. Asimismo, la adquisición de smartphones aumentó 5.5% sólo en el primer trimestre de 2020.[2]

No obstante, y como se muestra en la figura 1, la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información (ENDUTIH 2018), desarrollada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que más de 40% de la población del país aún carece de acceso a internet, lo cual sugiere la existencia de un reto en la universalización de las TIC. [3]

Respecto al último ejercicio realizado por Thirión y Valle (2017), la evolución de algunas de las variables de la ENDUTIH ha sido sustancial como se observa en figura 1. Nótese que mientras el número de usuarios de internet aumentó 6.3 puntos porcentuales entre 2016 y 2018, los usuarios de computadora disminuyeron 2 puntos porcentuales en el mismo periodo. Esto puede ser consecuencia de la evolución del uso de TIC y del uso de internet en otros dispositivos como el teléfono móvil, reflejando la necesidad de actualizar el estudio sobre la brecha tecnológica al interior del país.

FIGURA 1. COMPARATIVO ENDUTIH

Fuente: The Social Intelligence Unit con información de INEGI 2016,2018

Índice de Desarrollo TIC
El IDT es un índice multidimensional, esto quiere decir que identifica varios elementos que explican el desarrollo de las TIC. No sólo estudia el crecimiento de infraestructura de las TIC, sino que trata de expresar su alcance, incorporando la capacidad de acceso de los usuarios, el uso que se les da y el conocimiento respecto a las mismas. Así, los componentes principales del IDT son tres: el acceso, uso y conocimientos sobre las TIC.

El resultado del IDT va de 0 a 10, donde cero es nulo desarrollo y diez es el más alto nivel de desarrollo de las TIC.

El IDT permite agrupar a los países en cuatro categorías. Esto es importante ya que, más allá de la calificación, lo que importa es entender las similitudes entre los miembros de una misma categoría y las diferencias entre los miembros de distintas categorías, lo cual revela las condiciones que explican la brecha digital. Asimismo, observar el IDT en el tiempo permite comprender la evolución de la brecha digital.

Para una explicación más detallada de la construcción del índice, véase el anexo disponible al final de este texto.

Resultados IDTMex

FIGURA 2. RESULTADOS IDTMEX 2018

Fuente: The Social Intelligence Unit

En la figura 2 se observan los resultados obtenidos del cálculo del IDTMex para cada entidad federativa del país. Se dice que un estado tiene mejor desarrollo de las TIC conforme su IDTMex es más grande.

En 2018, la entidad federativa con mayor desarrollo de las TIC fue la Ciudad de México con un IDTMex de 6.98, mientras que el estado con peor desarrollo en este rubro fue Chiapas con un IDTMex de 3.18. El promedio nacional se ubicó en 5.09.

En 2017, Thirión y Valle encontraron que los estados más rezagadas en el desarrollo de las TIC fueron Durango, Guerrero y Chiapas. Estos últimos dos fueron, en el análisis de 2018, nuevamente los que mostraron mayor rezago, pero no así Durango que mejoró considerablemente su posición pasando de un desarrollo bajo a uno medio alto.

En la figura 3 se observa que la mayoría de los estados del país (14) están en el nivel de desarrollo de las TIC considerado como medio alto, seis en nivel alto y, sólo cuatro en nivel bajo.

FIGURA 3. IDTMEX POR ENTIDAD FEDERATIVA

Fuente: The Social Intelligence Unit

No es sorprendente encontrar que Chiapas es el estado con el peor desempeño en desarrollo de las TIC pues, en 2018, 94% de su población estaba en situación de pobreza o vulnerabilidad por carencias o ingresos.[4] En la Ciudad de México, este porcentaje fue 66.8%.[5]

El promedio del IDTMex para los estados con desarrollo de las TIC alto fue 2.8 puntos por encima del promedio de los estados con bajo desarrollo. Esto quiere decir que Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Chiapas mostraron, a penas, 43% del desarrollo de los estados más avanzados.[6]

Observando el comportamiento del IDTMex en el tiempo encontramos que, entre 2017 y 2018 todos los estados aumentaron su puntuación, lo que refleja un mayor desarrollo nacional de las TIC.

No obstante, la brecha digital entre el estado con mayor y menor IDTMex en 2017 fue de 3.61 puntos mientras que, en 2018 fue de 3.81 puntos. En 2017 Chiapas se alejaba 1.25 puntos del promedio nacional, en 2018 lo hizo por 1.89 puntos. Esto sugiere que la brecha digital en el tiempo se ha hecho más grande y los estados más rezagados se encuentran con mayores dificultades para alcanzar el promedio nacional de desarrollo de las TIC.

Conclusiones
La expansión de las redes de telecomunicaciones, así como la creciente incrementada adopción de las TICs en México se ve ensombrecida por la evidente brecha digital entre las entidades federativas, la cual provoca, por ejemplo, que los habitantes de la Ciudad de México cuenten con mejores oportunidades para acceder a la educación a distancia, la telesalud o el ejercicio mismo de la libertad de expresión en relación con los habitantes de Chiapas.

Lo más preocupante es observar cómo en el tiempo la brecha digital no parece cerrarse a pesar del mayor desarrollo tecnológico de los estados. Pareciera que los más rezagados se encuentran cada vez con mayores dificultades para alcanzar el promedio nacional.

Para explicar este fenómeno se requieren más estudios sobre la relación del IDTMex con otros indicadores sociales y económicos. En el artículo de Thirión y Valle (2017), por ejemplo, se encontró una relación entre el desarrollo del capital humano y la brecha digital comparando el desarrollo de las TIC con la oferta de empleo especializada.

En un artículo posterior se demostrará que también el IDTMEx tiene relación con indicadores de salud como la esperanza de vida al nacer. Revelando así, la relación entre la brecha digital y la salud general de la población.

El IDTMex nos permite entender los múltiples elementos que contribuyen al desarrollo de las TIC y nos revela la importante necesidad de entender las diferencias en infraestructura, adopción y consumo de las TIC entre los estados para contribuir a corregir las brechas sociales y económicas que la brecha digital genera.

Anexo: Construcción IDT
De acuerdo con la metodología de la UIT, el IDT se alimenta de once indicadores y se compone de tres subíndices: acceso, uso y conocimientos sobre las TIC. Asimismo, divide los países en cuatro categorías según su desarrollo de TIC: alto, medio alto, medio bajo y bajo.[7]

Para construir el IDTMex se usaron datos de la ENDUTIH 2018 que son los datos más actualizados con representación poblacional que ofrece el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) pues, lamentablemente, la edición 2019 no cuenta con esta última propiedad. También se usaron datos de la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI.[8]

Siguiendo la metodología de Thirión y Valle (2017), se tomaron diez indicadores para construir los tres subíndices que conforman el IDTMex; la relación se puede observar en la figura 4.

FIGURA 4. CONSTRUCCIÓN DE SUBÍNDICES

Fuente: The Social Intelligence Unit

Una vez calculados los IDT por estado, se agruparon según cuatro categorías. Para hacerlo se crearon intervalos con el Método Jenks, propuesto originalmente por George F. Jenks (1967)[9].
Este método logra generar, intervalos en donde los miembros de un mismo intervalo son muy parecidos entre sí, mientras que la diferencia entre intervalos es estadísticamente significativa.

[1] Jordy Micheli Thirión y José Eduardo Valle Zárate (2017). La brecha digital y la importancia de las tecnologías de la información y la comunicación en las economías regionales de México”. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/rde/rde_26/RDE25_art04.pdf
[2] The CIU (2020). Telecomunicaciones al 1T20 y Proyecciones al Cierre del 2020.
[3] INEGI (2020). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información 2018. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/programas/dutih/2018/
[4] CONEVAL (2020). Informe de pobreza y evaluación 2020. Chiapas. Disponible en: https://www.coneval.org.mx/coordinacion/entidades/Documents/Informes_de_pobreza_y_evaluacion_2020_Documentos/Informe_Chiapas_2020.pdf
[5] CONEVAL (2020). Informe de pobreza y evaluación 2020. Ciudad de México. Disponible en: https://www.coneval.org.mx/coordinacion/entidades/Documents/Informes_de_pobreza_y_evaluacion_2020_Documentos/Informe_CDMX_2020.pdf
[6] Se realizó una prueba de diferencia de medias para asegurar la significancia estadística de este resultado.
[7] Para consultar la metodología del método de la UIT véase: ITU(2020). El nuevo índice de la UIT mide el desarrollo de las TIC en 154 países. Disponible en: http://www.itu.int/itunews/manager/display.asp?lang=es&year=2009&issue=03&ipage=36
[8] INEGI (2020). Encuesta Intercensal 2015. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/programas/intercensal/2015/default.html
[9] Jenks, George F. (1967): «The Data Model Concept in Statistical Mapping», en International Yearbook of Cartography nº 7: pp. 186-190.